I.
RESUMEN:
La Geometría en la escuela infantil y primaria
se aprende tan solo un poco, ya que esta rama de la matemática se aprende
básicamente en la vida. La naturaleza del conocimiento geométrico en las
primeras edades escolares es una ocasión de aumentar nuestra capacidad de
descubrimiento, nuestra iniciativa, creatividad y sensibilidad por la belleza
de las formas, apreciada tanto en el arte como en la naturaleza y en la globalización
del medio que nos rodea.
Desde su
nacimiento el niño va adquiriendo un primer conocimiento de la posición de los
objetos respecto a él mismo el cual va perfeccionándose con la experiencia, y
tiene un momento culminante al empezar a andar.
II.
UNIVERSO
VOCABULAR:
§ La
geometría dinámica: estudia las formas de las figuras contempladas
estáticamente, sino que estudia prioritariamente los fenómenos de movimientos o
de otras transformaciones, que contemplan tanto las mismas figuras como las propiedades
geométricas desde la óptica de los cambios dinámicos.
III.
ORGANIZACIÓN
DE IDEAS:

IV.
FUNDAMENTACIÓN:
v La
Declaración de Bolonia en 1999, supuso el inicio de una reflexión sobre el
papel que debe desempeñar la universidad europea en el desarrollo de la
sociedad del conocimiento y bienestar. Dicha Declaración, suscrita inicialmente
por 29 países entre los que se
v encontraba
España, sentó las bases para la creación de un Espacio Europeo de Educación
Superior organizado conforme a ciertos principios (comparabilidad, cooperación,
movilidad y calidad) y orientado hacia la consecución, entre otros, de dos
importantes objetivos estratégicos: el incremento del empleo en la Unión
Europea y la conversión del Sistema Europeo de Educación Superior en un polo de
atracción para estudiantes y profesores/as de otras partes del mundo (MEC,
2006b).
v El
desarrollo de un Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) permitirá el
reconocimiento de las titulaciones y facilitará la movilidad de los estudiantes
universitarios, así como la integración de los titulados en un mercado laboral
único.
v Los
modelos didácticos o de enseñanza presentan esquemas de la diversidad de
acciones, técnicas y medios utilizados por los educadores, los más
significativos son los motores que permiten la evolución de la ciencia,
representada por los paradigmas vigentes en cada época.
v La
aportación del paradigma proceso-producto encuentra algunas de las propuestas
más fecundas para atender a la singularidad de la enseñanza y al conjunto de
las decisiones más creativas, en coherencia con los emergentes y cambiantes
procesos interactivos que la caracterizan.
v Tradicionalmente
se ha utilizado diferentes modelos didácticos que han guiado el proceso de
enseñanza-aprendizaje, según diferentes autores (Fernández, J.; Elórtegui, N.;
Rodríguez, J.F.; Moreno, T., 1997; García Pérez, 2000; Páez, 2006) dichos
modelos se pueden agrupar en cuatro, principalmente:
-
Modelo didáctico tradicional o transmisivo: Este modelo se
centraban en el profesorado y en los contenidos. Los aspectos metodológicos, el
contexto y, especialmente, el alumnado, quedaban en un segundo plano. El conocimiento
sería una especie de selección divulgativa de lo producido por la investigación
científica, plasmado en los manuales universitarios.
-Modelo
didáctico-tecnológico: En este modelo se combina la
preocupación de transmitir el conocimiento acumulado con el uso de metodologías
activas. Existe preocupación por la teoría y la práctica, de manera conjunta.
-Modelo
didáctico espontaneísta-activista: En este modelo se busca
como finalidad educar al alumnado incardinado en la realidad que le rodea,
desde el convencimiento de que el contenido verdaderamente importante para ser
aprendido por ese alumno/a ha de ser expresión de sus intereses y experiencias
y se halla en el entorno en que vive. Se considera más importante que el
alumno/a aprenda a observar, a buscar información, a descubrir… que el propio
aprendizaje de los contenidos supuestamente presentes en la realidad; ello se
acompaña del fomento de determinadas actitudes, como curiosidad por el entorno,
cooperación en el trabajo común, etc.
v El
modelo activo, destacado por Stern y Huber (1977), caracteriza al estudiante
como un ser autónomo y responsable, que adopta las decisiones y tareas que
mejor responden a su condición vital, y aprovecha los escenarios formativos en
los que participa, especialmente las experiencias personales y escolares, así
como las actuaciones extraescolares.
v Este
modelo de conceptualización del aprendizaje está ligado a Carroll (1963), el
cual establece que el aprendizaje está en función del aprovechamiento real y
profundo que cada persona hace de su tiempo.
v La
colaboración se apoya en la vivencia en común del proceso de
enseñanza-aprendizaje, diseñado y desarrollado como un espacio de implicación y
co-reflexión entre educadores y educandos, de éstos entre sí, en cuanto autores
de la formación personal y en equipo.Este modelo amplía las posibilidades de
los anteriores y coloca al educador ante un gran compromiso de acción y mejora
integral de sí mismo y de la comunidad.
v Según
Duart y Sangrá (2002), existen al menos tres modelos pedagógicos distintos de
utilización del e-learning en la educación superior, que se pueden extrapolar
no solo al e-learning, sino también a la enseñanza presencial:
a) los modelos centrados en los medios: en el
contenido (Modelo didáctico tecnológico y espontaneísta)
b) los modelos centrados en el profesor/a: en
la enseñanza (Modelo didáctico tradicional)
c) los modelos centrados en el alumno/a: en
el aprendizaje (Modelo didáctico Alternativo)
V.
JUICIO
CRÍTICO:
Las nuevas tendencias educativas traen consigo
modelos didácticos, que en el espacio educativo son de gran ayuda para lograr un mejor aprendizaje.
Asimismo el EEES hace que el aprendizaje sea más comprensivo y relevante para
los estudiantes.
VI.
CONCLUSIONES:
Ø El
EEES hace que pasemos de un aprendizaje basado en la enseñanza a un modelo
basado en el aprendizaje. Del modelo centrado en el profesor/a que entiende al
alumno/a esencialmente como receptor de la enseñanza, fomentando la adquisición
de conocimientos sobre todo a partir de la memorización y la comprensión, y
planteando metodologías expositivas, se trabaja ahora en un modelo basado en el
aprendizaje centrado en el alumno/a, favoreciendo su implicación, actividad y
protagonismo.
Ø La
enseñanza, por tanto, debe convertirse en un proceso que proporcione
aprendizaje comprensivo y relevante a los estudiantes.
Ø El modelo
didáctico que mejor responde a las nuevas demandas formativas es el modelo
didáctico alternativo, en el cual se pueden emplear diferentes estrategias
metodológicas adaptadas a alcanzar el fin de la educación y las nuevas demandas
del EEES.
Ø Se
puede afirmar que un modelo didáctico constituye un marco de referencia sobre
el que diseñar todo el proceso de enseñanza aprendizaje.
Ø Los
educadores han de adaptar su instrucción tanto a las características de los
estudiantes, como a los previsibles productos formativos emergentes, intentado
que se logre el pleno dominio y las competencias mediante la calidad de las
tareas realizadas en el acto docente-discente.
Ø Un modelo
didáctico constituye un marco de referencia sobre el que diseñar todo el
proceso de enseñanza aprendizaje.
Ø Analizar
los modelos didácticos y las estrategias de enseñanza del profesorado
universitario puede proporcionar un importante caudal de información que
permita describir, comprender e interpretar los procesos de enseñanza
aprendizaje y, así, llegar a conclusiones acerca de en qué medida el
aprendizaje de los alumnos/as universitarios constituye un aprendizaje
relevante.
VII.
REFERENCIAS:
§ AAVV
(2005). Actividades para la enseñanza y el aprendizaje de competencias
genéricas en el marco del Espacio de Educación Europeo Superior. Zaragoza:
Prensas Universitarias.
§ Bain,
K. (2006). Lo que hacen los mejores profesores universitarios. Valencia:
Universidad de Valencia.
§ De
Miguel Díaz, M. (coord.) (2006). Metodologías de enseñanza y aprendizaje para
el desarrollo de competencias. Orientaciones para el profesorado universitario
ante el Espacio Europeo de Educación Superior. Madrid: Alianza Editorial.
§ Feire,
P. (1978). La educación como práctica de la libertad. México: Siglo XXI.
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